Escribir una tesis en psicoanálisis

Escribir una tesis en psicoanálisis

 

(De cómo un alto número de cursantes no llegan  a recibirse porque no pueden cumplir con la tesis final, y cuáles son las dificultades por las que atraviesan)

Publicado en la Revista Psicoanálisis y Universidad de la Asociación Escuela de Psicoterapia para graduados Nº 35,  2018.

Gloria Gitaroff

Una manera interesante para empezar reflexionar sobre la escritura de una tesis es pesquisar las dificultades que puede presentar su realización, un método que Freud inauguró, cuando le escribió en 1897 a Fliess “ya no creo en mis neuróticas” al descubrir que los relatos de sus pacientes histéricas no aludían a sucesos reales.  En lugar de echar por tierra la teoría de la seducción se preguntó por qué “mentían” y descubrió así el lugar que ocupan las fantasías en el mundo psíquico.

Nunca abandonó la idea de que las dificultades fueran un buen punto de partidapara la reflexión e incluso allá por 1937 escribió: “En vez de indagar cómo se produce la curación en psicoanálisis [...] el planteo del problema debería referirse a los impedimentos que obstan a la curación analítica.”

Como los impedimentos relacionados con la escritura son de distinta índole, pero tienen una raíz común que es inherente a la palabra, más allá de que sea dicha o escrita, de ser vehículo de contenidos inconscientes, propongo reunirlas bajo el concepto de “resistencias a escribir” y dedicarnos a analizarlas para descubrir cómo superarlas.(Gitaroff, 2010, p.11 y ss.)

Las he denominado de este modo, por extensión del término “resistencia” tomado de la clínica, cuya definición según el diccionario de Laplanche y Pontalis, abarca “todo aquello que se opone en los actos y palabras del analizado al acceder este a su inconsciente”.

En el caso de las “resistencias a escribir”, aunque no es un paciente el que escribe,está también en juego el inconsciente, y por lo tanto se puede decir que son las dificultades de todo tipo que aparecen en el momento de expresarse por escrito. A menudo son fuente de padecimientos de distinta índole. (Gitaroff, 2010, p.11),

Considero que es una equivalencia válida, puesto que, tanto en la clínica como en la escritura, la palabra está poblada de repeticiones, malentendidos, lapsus que denuncian y a la vez escamotean la apertura al inconsciente. Es la aparición de conflictos inconscientes que despierta resistencias.

En cuanto a la escritura de la tesis, existen dos situaciones que merecen ser revisadas, y que tienen que ver con las dificultades derivadas de la escritura en sí misma, y otras que se vinculan con lo específico de escribir una tesis en psicoanálisis, que veremos a continuación, para luego extendernos en el tema de las resistencias mencionadas.

Pero antes, conviene hacer una incursión por la tesis en sí misma.

Hay dos acepciones del Diccionario de la RAEque podrán ser útiles a ese fin.

En primer lugar, una tesis “es una disertación escrita que presenta a la universidad el aspirante a título de doctor en una facultad.” Esta definición incluye, obviamente, a las maestrías.

En tanto la tesis busca arribar a una conclusión clara y concreta del tema elegido, a través de un razonamiento lógico y sin contradicciones y mediante una investigación de los elementos recopilados, se ajusta también a la segunda acepción: “conclusión que se mantiene con razonamientos”.

En otras palabras, en la tesis se intenta responder a una o varias preguntas que su autor se formula sobre cuestiones que le interesa dilucidar, referidas a las materias del doctorado o la maestría. Las respuestas van surgiendoen el curso de la investigación y del diálogo entre las propias ideas y las de los autores que se ha consultado,algunos de los cuales se constituirán en fuentes bibliográficas y otros se desecharán.

Una vez formulada la pregunta, el objetivo podrá estar entre los de describir, sistematizar,

descubrir, comprender, comparar o innovar.

Puede ser que, en el curso del trabajo de investigación, la pregunta inicial se vaya

enriqueciendo y afirmándose como tal, o incluso convirtiéndose en otra más acotada,

dado que, si es demasiado general, se vuelve poco útil a la indagación.

Umberto Eco (1980 p. 55) en su clásico libro acerca de cómo se escribe una tesis, y desde su carácter de profesor universitario, tutor y frecuente integrante de jurados, considera, entre otras cosas, la gran utilidad que brinda  la experiencia de investigación impuesta por la tesis  para la vida profesional, ya que brinda a su autor los beneficios de un adiestramiento riguroso, así como del ejercicio de organizar el material.

Los aspectos formales referidos al estilo y método están exhaustivamente estipulados en los protocolos de cada universidad, así como la exactitud en la forma de mencionar las referencias, con lo que se busca que nuevas investigaciones las puedan tomar de base cierta para hacer acrecentar los desarrollos de la materia de que se trate.

Volvamos ahora a las dificultades para realizarla, y a una investigación muy interesante en ese sentido que fue realizada por un equipo coordinado por la Prof. Elvira Arnoux dentro del programa de investigación del instituto de Lingüística de la UBA y recogida por Paula Carlino (1985).

Los resultados arrojan un alto porcentaje de casos en los que, una vez cursados y aprobados los seminarios no se completa la tesis, y por lo tanto no se obtiene el título correspondiente.

En uno de los cuestionarios respondidos por un grupo de tesistas, ante una de las consignas formulada así: “cómo te resulta/resultó hacer la tesis”, entre las palabras utilizadas en las respuestas se encuentran: “esfuerzo”, “desafío”, “lucha”, “tensión”, “malestar”, que coinciden con el calificativo de “padecimiento” que he utilizado.

La posibilidad de demorar indefinidamente la escritura de la tesis no sucede solo con las tesis en psicoanálisis, ni tampoco en nuestras latitudes. La masividad del fenómeno es llamativo y universal, así como las penurias que provoca.  De hecho, se ha ganado un nombre: los angloparlantes han acuñado la sigla “ABD” (All But Dissertation) que equivale a “todo menos la tesis”.

Cabe preguntarse por qué este estado de cosas sigue existiendo en la actualidad y qué hacer al respecto.

Dificultades con la expresión escrita

 

No siempre se conocen las sutilezas del oficio de escribir, y aun conociéndolas, puede suceder que no se cuente con el hábito de hacerlo (y menos aún si se trata de la escritura académica).

Se suele dar por sentado que el pasaje por los estudios universitarios otorga un suficiente bagaje de posibilidades para afrontar producciones escritas.

Sin embargo, hay profesionales que se enfrentan a una tesis, sin haber sentido antes el deseo ni la necesidad de escribir, (más allá de los requerimientos de sus estudios anteriores) ya sea porque los meridianos de su profesión pasan por la clínica, la enseñanza, el estudio, la pertenencia institucional o asistencial, o porque su forma de transmitir sus conocimientos y experiencias transita sobre todo por la vía de la palabra hablada y no de la escrita.

Entre las dificultades mencionadas para escribir una tesis, esta es, si se quiere,la más factible de encarar (a menos que se sume a impedimentos de otro orden) dado que la escritura académica se puede enseñar y aprender, incentivar con la práctica, y reforzar leyendo escritos académicos, cuya frecuentación mejora la propia escritura.

Esta situación puede ser encarada en forma individual, acudiendo a talleres de escritura que tanto abundan. Sin embargo, un abordaje institucional, que instrumente un espacio de aprendizaje de la escritura y de la metodología, y que se complemente con escritos periódicos es importante, siendo mejores los resultados si dicho aprendizaje se inicia al mismo tiempo que el comienzo de la cursada.

Dificultades propias de escribir tesis en psicoanálisis

Si hacemos un poco de historia, cuando Freud creó el psicoanálisis se vio precisado a crear también una forma de comunicar por escrito su descubrimiento.

Tuvo que apelar a una diversidad de géneros, desde el ensayo a la novela e incluso crear un género nuevo para escribir los historiales, que une el relato con la dramaturgia y el ensayo.

Es conocida la frase de Freud lamentándose, en el comienzo del historial de Dora, que sus historiales se “leen como novelas…” lo cual refuerza la idea de que, si tal cosa sucede, es porque fueron escritos como novelas. (Gitaroff,2003).

Es que la forma novelada le cuadraba muy bien para transmitir su novedosa clínica, y lo que sucede en una sesión psicoanalítica, (cuando el paciente se aparta de los relatos catárticos o las racionalizaciones) y asocia libremente, resultando un contenido aparentemente deshilvanado aunque secretamente coherente.

La mayoría de los escritos psicoanalíticos que hemos leído y son anteriores a la instalación de las tesis en psicoanálisis, así como los textos que se siguen escribiendo en la actualidad que no responden al estilo freudiano, en el sentido de estar más cerca de la literatura que de las ciencias naturales y físicas, y que, apelan a distintas maneras de fundamentación teórica y en ocasiones de la inserción de la clínica, otorga un amplio margen a la creatividad.

Otro tanto sucede con al complejo estilo lacaniano, cercano además a la filosofía, tema que dejo apenas planteado, como diferente también a las exigencias metodológicas planteadas por las tesis que son propias de las llamadas ciencias duras (física, química, etc.) que recurren a la empiria, la experimentación, la objetividad y sobre todo la comprobación.

El psicoanálisis a su vez tiene métodos propios de validación, y de implicación subjetiva, sobre todo en la clínica, dado que el analista no es un observador objetivo, que trata solo de descifrar el mundo interno del paciente, sino que busca los mecanismos inconscientes e influencias mutuas actuantes en la pareja analítica. En otras palabras, forma parte de la situación del campo psicoanalítico, conceptualizada por Willy y Madé Baranger (1993).Por lo tanto, ceñirse al protocolo del método y estilo universitario implica una adaptación de aprendizaje que no resulta sencillo y lleva su tiempo. Requiere, como hemos dicho,de un acompañamiento lo largo de la cursada.

Sabemos que la escritura promueve un trabajo intelectual del esclarecimiento del pensamiento consciente, y lo dicho hasta aquí, tanto de la escritura y la metodología de una tesis, como de la manera de sortear las dificultades que se presentan, están en ese terreno de lo consciente, en el supuesto que no se sume a otros impedimentos como los que voy a mencionar a continuación y que, según su naturaleza, requieren distintas formas de abordaje.

Las resistencias a escribir

Hemos dicho que este concepto deriva del ámbito de la clínica por extensión del término “resistencia”, que abarca “…todo aquello que se opone en los actos y palabras del analizado al acceder este a su inconsciente”. (Laplanche y Pontalis, 1975)

En el caso de las resistencias a escribir, no se trata de un paciente, sino de un autor, pero también puede decirse que son las dificultades de todo tipo que aparecen en el momento de expresarse por escrito, (cualesquiera sean las dotes para escribir que se posean e incluso si son escritores de profesión) (Gitaroff, 2010, p.11 y ss.)

Tales resistencias tienen su origen en diversas fuentes. Pueden provenir, además de los avatares del Complejo de Edipo y la castración, de la pulsión, del yo, el superyó,el ideal del yo, el ello y la realidad.

Pueden ser de distinta intensidad, y provocar desde transitorias interrupciones hasta elevarse a categoría de síntomas, y alcanzar su punto máximo en la inhibición.

Frente al poderío de los padres aparece la desvalorización, de ahí la exigencia de un resultado lindante con el ideal, una perfección siempre inalcanzable. O nos conduce a la idealización de la escritura en sí misma,como tarea superior y destinada a unos pocos, los escritores.

Desde la realidad, se aduce que existen otros que han escrito admirablemente bien y, abrumados por la desventaja (lo mismo da que sea imaginaria o real), nos sentimos perdedores ante semejante comparación.

Se nos pasa por alto fácilmente que esos seres que suponemos privilegiados tampoco escaparon a los padecimientos a que los sometía su ideal. ¡Hasta Borges mismo dijo alguna vez que le hubiera gustado ser Bioy Casares!

Con relación al superyó, en relación a escribir una tesis, y la importancia del logro profesional que significa concluirla, vale la pena mencionar una cita de Freud (1926) acerca de las inhibiciones especializadas, entre las que se encuentra la inhibición a escribir, que arroja luz sobre la situación:

“…el yo renuncia a hacer estas funciones que le competen, […]a fin de evitar un conflicto con el ello” [….]“el yo no tiene permitido hacer esas cosas porque le proporcionarían provecho y éxito, y Luego agrega: “no es raro que así suceda en las actividades profesionales”.

En el caso específico de las tesis, al logro profesional se suma el hecho de que es un escrito de los llamados “por encargo”, que despiertan resistencias al ser vividos como una imposición que reactualiza antiguas rebeldías infantiles.

Por este motivo, es importante que el autor elija un tema que le interese particularmente, de modo de acercar el encargo al propio deseo, y encontrar así incentivos que lo conduzcan a no claudicar frente a esa mezcla  de lo deliberado con lo azaroso que es una investigación, donde algunos caminos son útiles y otros  infructuosos, tal como sucede después de seguir con entusiasmo una idea prometedora y ver que desemboca en una vía sin salida. No es sencillo poder sobreponerse, y lograr enlazar cuestiones dispersas que parecían no tener conexión alguna entre sí. (Gitaroff op.cit p. 31)

La misma situación de “encargo” suele suceder con la exigencia de la doble y pormenorizada mención de la bibliografía, (en el interior del texto y al final). Es de observación corriente para los integrantes de los comités editores de revistas psicoanalíticas que los autores incluso de trabajos muy elaborados, no suelen prestarle el mismo cuidado a la bibliografía que al texto y no parecen tomar en cuenta que para el desarrollo de las ideas es muy útil  ubicar con precisión las ideas de los autores precedentes.  Incluso Freud (1899), en una carta a Fliess, a propósito del Libro de los sueños, menciona el disgusto de ambos: “Te ocurre lo mismo que a mí: tu motivo secreto posiblemente sea el de que la bibliografía no nos gusta en ninguna parte”.

Hasta el momento no encontré otro origen a esta situación que el de la rebeldía hacia la imposición de minuciosidad, más exigente que en el resto de la tesis, pero, dado lo reiterado de la dificultad, sospecho que debe haber otros elementos que no he logrado todavía dilucidar.

Cuando aparece un comienzo de insight de contenidos que nos perturban,y en medio de  la lucha entre el deseo y la defensa, se derivan distintos desenlaces. Puede suceder que se pierda el hilo de los pensamientos, que el escrito se vuelva oscuro, confuso, críptico, demasiado sintético, o reiterativo, o que, en el peor de los casos, resulte imposible continuar con la tarea.

Hay algo más a considerar: al movimiento de insight, a menudo sorpresivo y poco tranquilizador se suma la elaboración de los contenidos inconscientes descubiertos. Es lo que un autor llamado Markson conceptualizó como working through writing (“elaboración por medio de la escritura”), presente en la base de todo autoanálisis, del que tanto se sirvió Freud, elaboración facilitada por el hecho de ver las propias ideas externalizadas en el papel,corporeizadas, por decir así, en un segundo registro al ser recorridas por la vista,según él mismo puntualizó (Freud, 1978).

Es importante consignar que el autoanálisis de Freud transcurrió por escrito, en sus cartas a Fliess, (y también en muchas otras de su numerosa correspondencia) y en la Interpretación de los sueños, donde interpretó incluso sueños propios.

Según la calidad y magnitud de las resistencias, su mayor o menor cercanía con lo inconsciente, las estrategias a emplear serán distintas.

Algunas resistencias se combaten casi diría preventivamente creando condiciones propicias para asegurarse de que se podrá continuar con la tarea, al evitar que la represión haga su efecto y cada reinicio del texto sea como volver a empezar de cero. Darle a la escritura un espacio y un tiempo en lo posible diario y sin distracciones, ayuda a crear algo así como un reflejo condicionado que recrea cada día las ganas de escribir.

Si las resistencias persisten, ascienden, como he dicho, a la categoría de síntomas, y será necesario recurrir al análisis personal para descubrir las causas profundas que se expresan de esa manera, sobreentendiendo desde ya que no se trata de enfocar específicamente las dificultades, sino de entregarse a la asociación libre en transferencia.

Conocer las causas conscientes y/o inconscientes que impiden o demoran la realización de las tesis es el primer paso para afrontarlas, ya sea por parte del maestrando, de la institución en la que cursa sus estudios, y de los epistemólogos y teóricos de la enseñanza en las universidades.

Cabe agregar que la escritura en general y la escritura académica en particular, implican un potencial epistémico, ya que leer, escribir, y abordar los textos reflexivamente son parte de la adquisición del conocimiento. La instalación de una cultura investigativa en el área del psicoanálisis, con métodos y formas de argumentación y discursos específicos de la investigación universitaria, favorecer la interlocución entre pares, la asistencia y cercanía del tutor, también son factores que contribuyen a ir aproximándose a esta relativamente nueva forma de pensar los temas del psicoanálisis, y a vencer algunas de las “resistencias a escribir”

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Freud, S. (1891) La afasia Buenos Aires, Nueva Visión, 1973.

_______ (1897) Carta a Wilhelm Fliess No 32, Obras completas, Madrid, BN, IX, 3522.

_________(1899) Carta a Wilhelm Fliess No 114, Obras completas, Madrid, BN, IX, 3522.

_______ (1900) La interpretación de los sueños” Obras completas, Buenos

Aires, AE Tomos 4 y 5 1979, p.224

________“Análisis fragmentario de una histeria” en Obras completas, Buenos

Aires, AE Tomo 1979, p.224

_______ (1918) “De la historia de una neurosis infantil (un caso de histeria de angustia

infantil que se transformó en neurosis obsesiva adulta)”, AE, XVII, p. 1.

_______(1926) “Inhibición, síntoma y angustia” en Obras completas, Buenos Aires, AE, p. 86.

________ (1937), “Análisis terminable e interminable”, Buenos Aires, AE, XXIII,

pp. 224 y 228.

(Baranger,M., Baranger,W., Problemas del campo psicoanalítico, Buenos Aires, Kargieman, 1993.

Carlino Paula, “¿Por qué no se terminan las tesis en los post grados?” en La Revista Venezolana de Educación (Educere) V.9 n.30 sep. 2005 [En línea] www.redalyc.org/articulo.oa?id=35603020 Consulta 1° de Julio, 2015.

Eco, U.,Cómo se hace una tesis – Técnicas y procedimientos de investigación, estudio y escritura, Barcelona, Gedisa, 1980.

Gitaroff, G.: “El lugar de la novela en el universo freudiano” Revista de Psicoanálisis de la Asociación Psicoanalítica de Córdoba, Año 1, No. 0 Año 2003.

________Claves para escribir sobre psicoanálisis - Del primer borrador al texto publicado

Buenos Aires, Letra Viva, 2010.

Laplanche J.; Pontalis J.B., Diccionario de Psicoanálisis, Labor, Barcelona,1975.

Markson, J.W. “Writing out and through”, American Imago, 5, 23, 1966, p.

235.